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“Nuestras vidas eran inestables”
Antes de llegar a la Iglesia Universal, la familia de Patricia Pérez y Mario Ghiotti no era muy fácil de llevar. “No podíamos establecernos debido a que no teníamos trabajos permanentes”, comenta él. Esta situación acarreaba problemas en la familia, como discusiones, mal carácter, enojos y disconformidad en la pareja. Se sentían impotentes frente a sus problemas, porque aunque luchaban por salir adelante, la situación era cada vez peor. Su hijo menor comenzó a sufrir con bronco espasmos muy frecuentes, lo que generaba un gran nerviosismo. Además, no vivían tranquilos porque su casa estaba situada en un lugar peligroso y la total falta de seguridad les impedía salir despreocupadamente. Mario solía juntarse con sus “amigos” a fumar y tomar alcohol. Sus vidas carecían de dirección hasta que por una invitación de su mamá, Patricia llegó a la Iglesia Universal y comenzó a luchar en favor de su familia. No fue fácil, pero perseveró y Dios honró su fidelidad, ya que tiempo más tarde se acercó Mario y ahí sí, comenzaron a luchar juntos. “Nuestro hijo fue totalmente sanado, además los vicios y conflictos familiares desaparecieron, hoy nuestra relación es muy buena. En cuanto a lo laboral, ambos obtuvimos trabajos muy buenos, con estabilidad y bien remunerados. Pudimos vender nuestra casa y comprar otra en un lugar mucho mejor. Ahora podemos disfrutar de una nueva vida, y no pasamos ninguna necesidad”. Hoy son una familia muy feliz en la presencia de Dios.

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