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La elección equivocada
No soy orgullosa” dijo ella. “Sólo pienso que no es necesario contarles a las personas como me siento por dentro”. Esta joven es una víctima más de este mundo frío en el cual que vivimos. Sus emociones siempre están a flor de piel, esperando el día en que ella finalmente tenga el coraje de escapar de ellas. Las malas experiencias la han llevado a sospechar de todas las personas a su alrededor. Los que intentan ser sus amigos son vistos como “demasiado buenos para ser verdad”. Los que intentan ayudarla es como si tuvieran segundas intenciones. Y así, ella se pregunta por qué nunca encuentra un verdadero amigo. Nos guste o no, la verdad es que cuando ponemos una placa que dice “cerrado” en nuestra cabecita, nosotras espantamos a las personas. Y aunque sea verdad que no podemos confiar en todos, no es razón suficiente para que nos cerremos por el resto de nuestras vidas. Esta actitud, además de alejar a las personas, también nos hace perder muchas oportunidades. Oportunidades de aprender cosas nuevas y mejorar en otras. Una persona que es abierta, también es bastante sincera con ella misma. Ella no esconde su verdadera identidad por detrás de nada, ni de nadie. Y a través de la sinceridad, ella adquiere confianza. ¿Sabías que la confianza sólo se aplica a los que son sinceros? Tú puedes conocer personas durante una década y aun así no ser capaz de confiar en ellas. Es como mi marido siempre dice, ciertas personas tienen un punto de interrogación en la cabecita, nunca sabes lo que pasa a dentro de ellas. Son un misterio. Ellas pueden hasta sonreírle pero por dentro, desean su muerte. ¡Nunca se sabe! Yo pregunto, ¿no es un tipo de orgullo que nos cerremos para el mundo entero durante toda una vida? ¡Todos necesitan de alguien en quien confiar! Vea como todo ahora encaja. Estar en una actitud cerrada, hace perder oportunidades, hace que no sea sincera y consecuentemente ser orgullosa. Todo debido a esta idea, pequeña pero destructiva de que cerrarse es la mejor forma de protegerse. Claro que no estoy diciendo que cuentes todo lo que te acontece a todo el mundo, este es otro error que las personas cometen, por el que alejan a los demás de la misma manera. A nadie le gusta saber todo, detalle por detalle. ¡A mí no me gusta! Como todo en la vida, necesitamos tener cierto equilibrio. Cuando nos abrimos, nosotras lo hacemos para ser mejores. Debemos abrirnos cuando no conseguimos vencer nuestras luchas interiores, cuando estamos demasiado estresadas para lidiar solas con nuestros problemas. Nosotras debemos abrirnos cuando carecemos de la comprensión de las personas. Por eso digo, la próxima vez que sientas ganas de hacer las cosas sola y luchar por cuenta propia dependiendo de tu paz interior, acuérdate que las cosas van unidas a este tipo de actitudes. ¿Será que quieres ir por este camino?
En La Fe
Cristiane Cardoso
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